martes, 12 de octubre de 2010

Capítulo 7

Azul

Cuando terminó de hablar con Román por teléfono le temblaban las manos. La medalla de bautizo que colgaba de su cuello y reposaba sobre su pecho se estremecía con cada latido de su corazón. No podía pensar, sólo sonreía y recordaba su voz.

Necesitó unos minutos para recuperarse. Apenas lo logró Juliana se peinó el cabello y se estiró la ropa con la palma de la mano, como cuando uno llega retrasado a una reunión importante y una vez frente a la puerta, respira y se recompone un poco el aspecto. Como si con eso el retraso se notase menos. Entonces llamó a Carmen.

-¡Chama nos vamos a ver, me llamó, ya está aquí!
-Bueno, me estaba muriendo de nervios, no quería hablar mucho porque sentía que iba a empezar a decir estupideces.
-¡Jajajaja! Fue lo máximo. Es tan dulce y la voz es bella y habla bonito, pronuncia bien las pa….
-Siiii claro. Él me va a llamar mañana para confirmar la hora.
-No chica qué hotel ni que hotel ¿estás loca? Vamos al Centro de Arte de Altamira, que hay una exposición de…
-Deja loca, yo no soy como tú. Después de todo lo que he esperado y lo que he pasado no me voy a desbocar ahora.
-Dale bruja, hablamos ahora cuando llegue a la casa, es que no me aguantaba para contarte.
-¡Si amiga demasiado, tiemblo de la emoción jajajaj, nos vemos!

No era diciembre y sin embargo El Ávila lucía festivo y sobre la montaña el cielo era tan azul, despejado y fresco como el que cubre a la ciudad los últimos días del año.

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